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EDITORIAL: ¿LE LLEGÓ LA HORA AL MAGDALENA?

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A medida que transcurren las horas y los días pasan se acerca el día de las definiciones para que el pueblo magdalenense se haga sentir eligiendo a gobernador, diputados (13) alcaldes (30) y unos 266 concejales. Pero, a medida que avanzan las campañas proselitistas el elector primario va sufriendo una transformación, como una metamorfosis, porque ahora asisten en masa a las manifestaciones donde se presenta el candidato a la alcaldía del municipio, con los candidatos a gobernación y a la asamblea, con el fin de escuchar y analizar las propuestas que cada uno presentan.

Hoy por efectos del adelanto en la prestación de servicios públicos, la mayoría o mejor dicho, todas nuestras cabeceras municipales cuentan con el servicio de energía, aunque deficiente, permite que los habitantes hoy tengan a través de la televisión acceso a las noticias, a los programas políticos y de controversia que se publican en los canales especializados, pero, también la capacitación de los jóvenes alcanza mayor grado de conocimientos. Antes, eran pocos los profesionales de un pequeño municipio, hoy la juventud se gradúa como bachiller y puede continuar sus estudios superiores en un universidad cercana de carácter público, pero también a través de Centros de Estudios como el SENA le permite lograr un título como tecnólogo o técnico, pero aún más, en los municipios del departamento encontramos muchos muchachos, que están estudiando a través de los programas de ‘Universidad a Distancia’; esto quiere decir que ahora contamos con una generación preparada que entiende los programas y planteamientos de los candidatos y no se dejan deslumbrar por palabras bonitas y promesas que seguro jamás serán cumplidas.

En otrora, los personajes importantes o pudientes del municipio eran, prácticamente los que decidían por los habitantes, por lo general, convivían en cada población dos o tres líderes políticos y eran ellos que los que atendían la visita del político y lo albergaban en sus casas, por ello en aquel entonces, prácticamente no se veían esas manifestaciones como las de ahora, porque el señor fulano le decía al político “compa no se preocupe, que aquí le pongo xxxx votos” y nuestro querido personaje el día del debate ya sacaba a relucir ‘la fuerza electoral’ y listo cumplía y luego llegaba el nombramiento y ya, permanecía eso si la amistad, que era como un hermandad.

Pero los tiempos han cambiado las diferencias, aunque no parezca, se han acentuado los hijos de los ‘gobernados’ (piguas, jornaleros, corraleros, capataces y las querías, así como los compadres y las comadres) han tenido la oportunidad de educar a sus descendientes y estos ya están preparados y comprenden que es lo que más necesita el municipio y a quien se le puede creer y en quien confiar y hasta son ‘vivos’ que cogerán el billete que le ofrecen y su voto será fiel a su convicción, pues consideran que el recibir una dádiva por comprometer su voto es como vender la consciencia y después esta acción le pesará en la conciencia. Porque ya nuestra nueva generación sabe y conoce que es lo que necesitamos en nuestro Departamento. Si votamos a conciencia es seguro que la hora del despertar y progresar le llegó al Magdalena.  

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