José Félix Lafaurie Rivera -@jflafaurie
21 personas perdieron la vida en la macabra acción terrorista de las disidencias de Iván Mordisco en Cauca… ¿Para qué?
Para vengar la captura de sus hermanos y la muerte de su compañera y madre de su hijo en un operativo militar a finales de marzo; una hipótesis de la inteligencia militar.
Otro es el “para qué” de Petro, calumnioso y sesgado como siempre: Esas vidas se perdieron “Para que gane la extrema derecha, por miedo, y usan su frente de narcotraficantes (…) por eso no matan ya soldados, sino campesinos (…) Nos quieren sabotear las elecciones”.
Ahora resulta que, mientras el presidente niega el caos en la seguridad, en tres días se cometen 31 ataques terroristas y en uno de ellos son asesinados 21 civiles; y semejante violencia es fruto de una conspiración de la derecha con ¡las disidencias de las Farc! para sabotear las elecciones. Es el mundo al revés de las narrativas de la izquierda.
Ahora resulta que esas disidencias se aliaron con la derecha que las persiguió y que, de no ser por la traición de Santos, habría acabado con el narcotráfico y, por sustracción de recursos, con las Farc y sus disidencias.
Ahora resulta que la derecha se alió con el EMC de Mordisco, que apoyó a Petro en sus zonas de control y hoy presiona en favor de la izquierda. Una encuesta reciente revela que, para el 73.8% de los encuestados, la Fuerza Pública perdió control en los territorios, y el 58% considera que allí los grupos armados presionan el voto. ¿Lo harán en favor de la derecha, que los perseguirá, o de la izquierda, para seguir jugando a la Paz Total?
Pero si la inversión de la realidad es una forma de lucha que hace parte del saber comunista de Petro, lo es también el “enemigo externo” para canalizar la rabia ciudadana y ocultar al verdadero. Ahora resulta que el narcotráfico y las rentas ilícitas que mueven la violencia las maneja desde Dubái una “Junta del Narcotráfico” intangible, que solo Petro conoce.
21 vidas perdidas… ¿para qué? ¿Acaso para tapar la corrupción del gobierno agonizante? ¿Acaso para generar, con quienes sí han sido sus aliados en el monte, un ambiente “prerrevolucionario” que tensione el debate electoral y justifique, inclusive, la suspensión de elecciones? ¿Acaso para imponer la Constituyente Popular que concentre el poder en el sucesor de Petro, con él tras bambalinas?
A esa Constituyente, convertida en consigna incendiaria en las calles el 1º de Mayo, Petro busca incorporarle sus fracasos: la salud, las pensiones, el déficit, la Paz Total, etc., y también sus enemigos: el Banco de la República, el Consejo Nacional Electoral, la Registraduría, el empresariado, “la derecha”. ¿Estamos repitiendo el libreto de Venezuela 1999?
Para eso le sirven a Petro esas 21 vidas perdidas. Por ellas y por los miles que se ha llevado la violencia narcotraficante…; por la libertad, el orden y la democracia…, Colombia debe despertar el 31 de mayo.






