En un acontecimiento histórico para la investigación agrícola de la región, la Universidad del Magdalena inauguró el primer Invernadero de Bioseguridad Tipo II en el Caribe colombiano, una infraestructura orientada a mejorar la productividad y sostenibilidad del cultivo de mango y otros frutales.
La obra, que rinde homenaje al profesor Jaime Silva Bernier (Q.E.P.D), es el resultado del proyecto de investigación denominado “Desarrollo de estrategias de manejo integrado del cultivo de mango para incrementar la productividad del sistema productivo en el Magdalena”, ejecutado entre la Alma Mater y Corporación colombiana de investigación agropecuaria Agrosavia.
Fue financiado con recursos del Sistema General de Regalías (SGR) de la Nación y contó con una inversión total de 1.906 millones de pesos, de los cuales 1.140 provienen del SGR y 766 corresponden a aportes de esta Institución.
Ubicado en la Granja Experimental de esta Casa de Estudios Superiores, el moderno invernadero fue entregado oficialmente por el Rector Pablo Vera Salazar, María Cristina García Muñoz, Gestora de la Red de Innovación de Frutales de Agrosavia, productores de mango, directivas académicas, estudiantes y docentes del Programa de Ingeniería Agronómica y otras entidades aliadas, quienes destacaron el impacto de esta infraestructura en el desarrollo agropecuario del departamento y la región Caribe.
“Es una infraestructura que busca generar las condiciones para que productores de mango y otras variedades de esa fruta puedan ser resistentes a las condiciones climáticas y enfermedades, que tengan las propiedades de tamaño y alta calidad que les permita competir y exportar a otros países”, manifestó el rector Vera Salazar.

Tecnología al servicio de la bioseguridad y la productividad
El invernadero cuenta con condiciones técnicas avanzadas que garantizan altos estándares de bioseguridad y control ambiental. Entre sus principales características se destacan: un sistema de extracción y ventilación automatizada que se activa al alcanzar los 30°C; un sistema cerrado con control de acceso restringido; exclusas sanitarias para el ingreso y salida del personal; sistema de fertirriego automatizado; monitoreo permanente de temperatura y áreas diferenciadas para la recepción de material vegetal, aislamiento cuarentenario y evaluación agronómica. Implementación de estrictos protocolos de bioseguridad y trazabilidad.
Lumey Pérez Artiles, doctora en entomología agrícola de Agrosavia, manifestó que “esto marca un precedente, es el primero que tenemos de cuarentena tipo II en el Caribe y todos sus resultados están enfocados en materiales de mango, sin embargo, el objetivo va más allá y es el de introducir nuevas especies frutales para contener enfermedades y evaluar en este tipo de ambientes la prevención de riesgos que tienen nuestros cultivos”.
Este invernadero también ha sido clave en la formación académica, dando origen a 9 pasantías de investigación, fortaleciendo el aprendizaje en propagación y sanidad vegetal.
Para Yuliza Arrieta Olmos, estudiante de décimo semestre del Programa de Ingeniería Agronómica, en este espacio se puede adquirir experiencia y pertenecer en proyectos importantes para el sector productivo. “Como futuros Ingenieros Agrónomos somos los médicos de las plantas, pacientes que no manifiestan su afectación, tenemos la responsabilidad de identificar sus requerimientos y actuar en llevar bien el cultivo, y en este invernadero estamos seguros que lo vamos a poder colocar en práctica”, mencionó.
Avances y resultados con el invernadero
En el marco del proyecto de investigación se ha permitido evaluar 24 genotipos de mango introducidos legalmente al país desde Estados Unidos, estandarizar protocolos relacionados con sustratos, frecuencia de riego, regulación de temperatura y seguimiento fitosanitario, generar información científica sobre el comportamiento de estos materiales en las condiciones del Caribe colombiano.
De esta manera, viveristas y productores de mango tendrán acceso a una mayor diversidad de genotipos con características resilientes frente a los cambios climáticos y a las exigencias de mercados cada vez más dinámicos.


“Un invernadero es un centro para la producción de material vegetal, diseñado con todas las normas de bioseguridad aislado de problemas fitosanitarios para proveer plantas sanas y de alta calidad. Este será un lugar para que los estudiantes potencien sus procesos de formación académica”, puntualizó el doctor Alberto Páez Redondo, director del Programa de Ingeniería Agronómica e investigador principal del proyecto.
Cabe destacar que en el proceso de importación de cultivares de mango, la Universidad del Magdalena pudo obtener el Registro como Importador de material de siembra, un logro que representa un avance significativo en la construcción de conocimiento que puede ser útil para otras entidades, empresas que quieran importar materia vegetal.
Con la puesta en marcha de este invernadero, en el marco del Plan de Gobierno 2024–2028, “UNIMAGDALENA más Inclusión, más Innovación y más Compromiso”, del rector Pablo Vera Salazar, la Universidad ratifica su apuesta por la sostenibilidad, la innovación científica y el fortalecimiento de la investigación aplicada al desarrollo agropecuario de la región.






