Con el propósito de garantizar el regreso seguro de los estudiantes a las aulas, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, dio instrucciones para la realización de una jornada institucional en el territorio indígena Gúnmaku, zona rural de Aracataca, donde cerca de 100 niños habían dejado de asistir a clases luego de que en días pasados su institución educativa quedará en medio de enfrentamientos entre actores armados.
La visita se realizó con el acompañamiento del Ejército Nacional y fue coordinada por las Secretarías de Educación e Interior, la Alta Conserjería para la Construcción de Paz y la Oficina de Programas de Alimentación, estrategia articulada para recuperar la confianza de las familias y asegurar que la escuela continúe siendo un espacio protegido para la niñez.

Durante la jornada se desarrollaron actividades pedagógicas y de integración, entre ellas presentaciones recreativas a través del circo intinerante de los soldados del Ejército y una oferta institucional con enfoque social. Además, se entregaron kits escolares y ayudas humanitarias a los estudiantes como parte del apoyo a la permanencia educativa.
La secretaria del Interior, Nayara Vargas, señaló que «la señora gobernadora ha insistido que los colegios deben ser territorios de paz y espacios seguros para el aprendizaje, por lo que la presencia institucional busca enviar un mensaje claro de protección a la comunidad. El Ejército permanecerá en la zona».






