En el marco de la Semana Santa, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena CORPAMAG, en articulación con la Diócesis de Santa Marta, adelanta la campaña “Nuestra fe cuida y protege la creación”, una estrategia que promueve prácticas sostenibles durante el Domingo de Ramos y previene el uso de la palma de cera.
Como parte de esta iniciativa, la Corporación realizará la entrega este 29 de marzo de más de 3.000 árboles de especies nativas y frutales a iglesias y parroquias del departamento del Magdalena, representativa de cinco ecosistemas estratégicos, fomentando alternativas responsables que contribuyan a la conservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de la cultura ambiental en las comunidades.
“Esta campaña la desarrollamos teniendo en cuenta la presión que existe del uso de la palma de cera en el país, hogar de especies emblemáticas como el Loro Orejiamarillo y la Cotorra de Santa Marta, esta última endémica del territorio” Expresó Alfredo Martínez Gutiérrez, Director General de CORPAMAG
La Corporación llevará a cabo esta actividad en diferentes puntos del departamento: en el municipio de Ciénaga, en la Iglesia San Juan Bautista; en Fundación, en la parroquia San Rafael; en Pivijay, en la iglesia San Fernando; en Plato, en la parroquia San Francisco de Asís; y en Santa Bárbara de Pinto, en la parroquia Santa Bárbara.

En el Distrito de Santa Marta, la jornada se desarrollará en las siguientes iglesias y parroquias: San Jerónimo de Mamatoco; Nuestra Señora de Fátima, en el barrio Manzanares; la Capilla de la Policía Nuestra Señora de Nazaret; Jesús de la Divina Misericordia, en el barrio El Cisne; San Judas Tadeo de Bastidas; San Vicente de Paúl, en el barrio 11 de Noviembre; La Eucaristía, en el sector Bavaria; la Catedral Basílica de Santa Marta; y la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Minca.
“Corpamag, en su labor de cuidado por el medio ambiente, se acercó a la Diócesis y nos propuso trabajar en conjunto para preservar las especies que tradicionalmente se usan durante los Domingos de Ramos. A partir del diálogo con Corpamag, se estableció un número de parroquias donde se entregarán unos arbolitos forestales al inicio de las procesiones”, explicó Monseñor José Mario Bacci, Obispo de Santa Marta.
Asimismo, el prelado expresó que estas acciones por el cuidado del medio ambiente están en sintonía con el magisterio del Papa Francisco, quien en 2015 publicó la carta encíclica sobre el cuidado de la casa común. En ella aborda la espiritualidad ecológica, destacando que todo está interconectado: la naturaleza, el ser humano y su entorno. En este sentido, subrayó que, para la Iglesia, el cuidado de los recursos naturales se convierte en un verdadero compromiso de fe.

Las especies que serán entregadas durante estos encuentros son: cedro (Cedrela odorata), níspero (Manilkara zapota), mango (Mangifera indica), mamón (Melicoccus bijugatus), guayaba agria (Psidium friedrichsthalianum), guanábana (Annona muricata), caoba (Swietenia macrophylla), anón (Annona squamosa), algarrobo (Hymenaea courbaril), zapote cacho (Matisia cordata), roble rosado (Tabebuia rosea), cañaguate (Handroanthus chrysanthus) y palma de areca (Dypsis lutescens).
En ese contexto, esta acción busca reducir la presión sobre la palma de cera, especie protegida y de lento crecimiento, cuya extracción y comercialización están prohibidas en Colombia debido a su relación con el tráfico ilegal de flora silvestre y su importancia ecológica como hábitat de especies como el loro orejiamarillo en departamentos como el Quindío y Tolima y la cotorra de Santa Marta en la Sierra Nevada de Santa Marta.
De manera complementaria, se adelantaron jornadas de sensibilización en las parroquias, acompañadas de mensajes durante las celebraciones litúrgicas, con el propósito de fortalecer la conciencia ambiental y evitar el uso de especies provenientes del tráfico ilegal de flora.
Con esta articulación interinstitucional, CORPAMAG y la Diócesis de Santa Marta invitan a la ciudadanía a vivir una Semana Santa en armonía con la naturaleza, protegiendo especies como la palma de cera y promoviendo la siembra de árboles como un acto de fe y compromiso con el cuidado de la creación.






