“Ciruelito” se encuentra marcado con una señal en forma de corazón en el dorso y la aleta, un distintivo que permitirá identificarlo con mayor facilidad y reportar su presencia en caso de avistamiento.
El Centro de Rescate de Fauna Marina, es un espacio que opera gracias a la alianza entre CORPAMAG, Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina.
Después de más de un año y medio de cuidados especializados un manatí del Caribe (Trichechus manatus) conocido como “Ciruelito” volvió a su hábitat natural en el Caribe colombiano. El ejemplar culminó con éxito su proceso de recuperación en el Centro de Rescate de Fauna Marina, espacio que opera gracias a la alianza entre CORPAMAG, Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina.
La liberación se realizó en el sector de Punta Venado, cerca de donde fue rescatado, en la zona costera de Santa Marta, donde “Ciruelito” emprendió nuevamente su camino en el mar tras superar una de las historias de supervivencia más complejas registradas recientemente para esta especie en el departamento del Magdalena.
Con cerca de 300 kilogramos de peso y entre cinco y seis años de edad, “Ciruelito” fue visto por primera vez en abril de 2023 nadando junto a su madre cerca al Centro de Vida Marina ubicado en El Rodadero. Sin embargo, en mayo de ese mismo año fue encontrado solo en la playa Los Ciruelos, en Bahía Concha, atrapado en redes y con profundas heridas en la cola producto de un ataque de tiburón, por lo que también recibió el nombre de “Sobrado de tiburón”.

Ante la gravedad de su estado, especialistas lo trasladaron de inmediato al Centro de Rescate de Fauna Marina, donde comenzó un intenso proceso de recuperación que incluyó atención veterinaria permanente, alimentación asistida mediante sonda y un cuidadoso seguimiento clínico para estabilizar sus heridas y fortalecer su condición física.
Tras varios meses de tratamiento y una evolución favorable, el animal fue liberado por primera vez el 28 de septiembre de 2024 en el mar de Katanzama, en la desembocadura del río Don Diego, junto al manatí “Genemaka”. No obstante, el destino volvió a ponerlo a prueba. Tiempo después, el ejemplar quedó atrapado en una piscina de refrigeración de la planta generadora de energía Termoguajira, luego de ser succionado por un conducto de aproximadamente 400 metros que transporta agua de mar hacia la central generadora de energía.
El rescate se extendió durante dos días y exigió una compleja operación por parte del equipo técnico. “Ciruelito” fue trasladado nuevamente al Centro de Rescate para recibir atención especializada y continuar con su proceso de rehabilitación.
Durante los meses siguientes, el manatí permaneció bajo observación constante, con monitoreo veterinario, fortalecimiento muscular y evaluación de su comportamiento para garantizar que pudiera valerse por sí mismo en libertad. Finalmente, tras confirmar su recuperación, los expertos determinaron que estaba listo para regresar al mar.

Antes de su liberación definitiva, se realizaron jornadas educativas y socialización con pescadores y estudiantes de colegios ubicados en la zona costera del Departamento del Magdalena; además el ejemplar fue marcado con una señal en forma de corazón en el dorso y la aleta, un distintivo que permitirá a investigadores, buzos y comunidades costeras identificarlo con mayor facilidad y reportar su presencia en caso de avistamiento.
Así, después de sobrevivir a redes de pesca, depredadores y a un incidente en una termoeléctrica, “Ciruelito” vuelve a surcar el Caribe. Su historia no solo refleja la resiliencia de la vida marina, sino también el valor del trabajo articulado entre instituciones, científicos y ciudadanos comprometidos con la protección de las especies marinas.
CORPAMAG, la Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina hacen un llamado a pescadores, navegantes, buzos y comunidades costeras en la protección de “Ciruelito”, reportando cualquier situación que pueda ponerlo en riesgo y promoviendo prácticas responsables que garanticen la conservación de esta emblemática especie del Caribe colombiano.






