El departamento del Magdalena se ha constituido a través de los tiempos en la cenicienta de nuestro país; sus habitantes, hemos padecido desde la indolencia y el olvido de los gobiernos, hasta la violencia generada por las fuerzas irregulares como la guerrilla en primera instancia y las autodefensas, hasta su desmovilización.

Pero, las secuelas del abandono por parte del gobierno central y tantos actos vandálicos que se generaron en este departamento, como el desplazamiento, el arrebato de tierras y la persecución y muerte de muchos magdalenenses, sumió al Departamento del Magdalena, uno de los departamentos de mayor producción en el sector agropecuario y turístico, en una región infectada por la corrupción y el abandono. Esto, generó que muchos de los productores del campo, en contra de su voluntad, abandonaran sus empresas productivas.

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Tal y como reza el aforismo, ‘no hay mal que dure 100 años. . .’, gracias a Dios, los ejércitos irregulares han sido desterrados de nuestros municipios y los amantes de las empresas productivas del sector agropecuario, han reemprendido la tarea y ya el departamento presenta cifras positivas en la producción de aceite de palma, la ganadería en su producción láctea y cárnica, el banano, los cultivos de pancoger, la producción frutícola de la Sierra Nevada, Zona Bananera y de la subregión del sur, de igual manera, tenemos gran producción de frutas tropicales que se cosechan a lo largo de la subregión del rio; es decir contamos con una fuerza económica que hoy rodea al Magdalena y sus habitantes que nos lleva a pensar que el tan ansiado progreso lo tenemos cerca.

Pero, ‘siempre hay un mosquito dentro de un toldo’ y esto es los que nos agobia en nuestro departamento, las vías en mal estado, pareciera que en la agenda del presidente y de los ministros, anteriormente, no se hallaban descritas las vías del Magdalena y menos nuestra gran vía, el Rio Magdalena. Todos sabemos de las dificultades que tenemos que afrontar para poder transportarnos de un municipio a otro o de Santa Marta a cualquier municipio, vías en pésimo estado, que cuando transitamos por ellas, sentimos envidia, pues acabamos de abandonar una vía de otro departamento en óptimo estado, para entrar a sufrir en las trochas del Magdalena.

Entonces, debemos exigir del gobierno los dineros necesarios para corregir esta situación, aunque hoy, la gestión de nuestro joven gobernador ante la Presidencia empieza a mostrar los frutos: recursos para la “Vía de la Prosperidad”, aprobados los recursos para la Doble Calzada, Cienaga – Santa Marta; la vía Santana – La Gloria, se encuentra en ejecución, ahora, solo falta que nuestros parlamentarios se muestren, que manifiesten su interés y conocimiento por las necesidades del Departamento, que además de las vías, el Magdalena necesita desarrollo educativo, prestación de buenos servicios de salud, mejores servicios públicos; energía, agua potable y saneamiento básico.

Nuestros representantes a la Cámara, no se ven en los eventos en los que participan los alcaldes con funcionarios del gobierno nacional, entonces, si nuestros representantes no acompañan en la gestión al gobernador, ¿qué esperanza podemos tener? Recordemos que… “Una sola golondrina no hace verano”, El gobernador a pesar de su juventud y carisma no tiene la suficiente fuerza para lograr más resultados positivos. “Porque la unión hace la fuerza”    

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