PROEMIO

La obra de Guillermo Barreto nos introduce, desde una mirada íntima, confesional, testimonial y hasta de posibles infidencias de amigos, en la densa y fecunda obra lírico musical de Rafael Enrique Manjarréz Mendoza, uno de los más conspicuos e inspirados autores del periodo lírico, ponderado como la “edad de oro” del género vallenato.

compositor Rafael Manjarréz, el periodista Juan Gossaín y Guillermo Barreto

El autor se esmera en conectar a Manjarréz con una geopóetica que se alimenta del sustrato de La Provincia Sur de La Guajira, desde donde bebe la savia nutricia de la herencia cantora, los referentes naturales y personales, los motivos inspiradores que luego contrastaría en ese choque con el ambiente urbano y cosmético.

Otro mérito de la obra, es que escudriña el motivo tras las canciones, buscando relevar las claves de su poética, su numen creativo; termina mostrándonos el irrefrenable espíritu donjuanesco, dionisiaco y el profundo dramatismo que la vida amorosa aporta al arte de la composición en el género vallenato.

Un cancionero tan prolijo como su vida sentimental, nutrido de dilemas, afanes de conquista, el código de la seducción provinciana y un discurso que responde al espíritu trovadoresco y de vasallaje en el que la mujer se exalta, se sublima y se describe con las más sutiles imágenes. Una obra que nos desnuda a Rafa Manjarréz y nos da las claves para redescubrir al hombre y su canto.

Prologo de Juan Gossaín.

Compártelo...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *