Hugo Contreras Dávila, director ejecutivo del Comité de Ganaderos de Sabanas de San Ángel, informó que debido a las elevadas temperaturas, como es habitual todos los años en época de sequía, los ganaderos, tienen escasez de comida para sus animales, por lo tanto, le solicitan al Gobierno, un subsidio alimentario.

Manifestó el Director Ejecutivo, que hace más de 2 años no reciben suplementos subsidiados por el Gobierno o a menor costo, como cuando la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, operaba las entregas de silos, en temporadas críticas.

Ahora que no cuentan con ninguna ayuda ni de la Gobernación ni de la Alcaldía, los pequeños y medianos productores han tenido que hacer grandes esfuerzos para sostener a sus vacas mientras pasa la época más difícil, que esperan no se extienda después de este mes.

“Estamos pensando cómo traemos la comida de otras zonas o de otras fincas donde sí se preparan y acostumbran a ensilar.. Pero para eso, se necesitan maquinarias, costosas, que no están al alcance de los pequeños y medianos ganaderos”, señaló el director ejecutivo del Comité.

Por esta razón, Glen Valencia Montero, presidente del Comité de Ganaderos del Magdalena, Cogamag, ha insistido en que el Ministerio de Agricultura y las demás entidades deben aportar un banco de maquinaria para que los ganaderos lo utilicen y puedan producir su propio alimento.“Yo no creo que se deba traer alimentos de otra zona, donde el costo de transporte encarece el acceso de ese“, dijo.

No obstante, para Contreras Dávila, es necesario que los productores tengan acceso a los suplementos subsidiados mientras se consolida un proyecto como el mencionado por Valencia Montero.

“Los ganados están ahí con lo poquito que uno les puede brindar. Ojalá tuviéramos una sola ayuda de comida, como silos, henos o melaza, sería un gran apoyo en estos momentos”, dijo el dirigente de Sabanas de San Ángel.

Bajos precios por el contrabando

A la falta de agua y pastos se suma la reducción en los pagos de la leche y el queso, a pesar de que están en pleno verano. En los últimos meses, este fenómeno hasta ahora desconocido se ha convertido en la norma, lo que ha traído graves consecuencias para los campesinos.

“En el verano, el precio del queso era $12 mil, este año está a $7 mil. La leche iba hasta $1.000, mientras que hoy la pagan a $850, es lo máximo que han dado. Esto, es a raíz del contrabando, que están metiendo leche y queso de Venezuela”, añadió Contreras.

Antes los productores compensaban el bajo volumen de producción con un precio más alto, pero con las enormes cantidades de productos lácteos que entran de forma ilegal desde el vecino país, sus ingresos se han visto cada vez más reducidos.

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