Por. Melchor Tirado Torres *

La salud social de un país radica en la formación integral de su gente, no es posible  desarrollar una sociedad sin  proteger desde edad temprana a nuestros remplazos… los hijos, velando de manera oportuna que esta protección de manera efectiva, se dé; un bien jurídico privilegiado es el de la “libertad, integridad y formación sexual” y entre los tipos penales que lo integran, tenemos el de “Actos sexuales con menor de  catorce años” –articulo 209 C.P. –artículo al cual me referiré en esta ocasión  por considerarlo oportuno en atención a los  múltiples casos  denunciados, buscando siempre  ilustrar a los lectores en lo que  he llamado “un nuevo  estartazo  jurídico” –campanazo social de alerta-; el delito está tipificado de la siguiente forma :  El que realice actos sexuales  diversos del  acceso carnal  con persona menor de catorce (14)  años  o en su presencia, o la induzca a prácticas sexuales, incurrirá  en prisión  de nueve (9) a trece (13) años. El tipo penal tiene inmerso tres (3) modalidades lesivas que pueden revestir este delito  a saber: 1) realizar  actos  sexuales diversos  del acceso  carnal, con persona menor de  catorce años; 2) realizar esta misma  clase de  actos , en presencia  del menor, ( esto por adultos ) y 3) inducir  al menor a prácticas sexuales. La primera  forma  exige  que el menor sea  coprotagonista  de los actos  sexuales (participe), esto es, que entre en contacto  físico  con el sujeto  activo – el violador – del delito; la segunda modalidad  implica  que el menor, sea únicamente espectador  de los actos  eróticos  que frente a él  se realizan ( físicamente no participa)  y la  última hipótesis requiere  que al menor se le instigue o persuada  para  que entre a practicar actos relativos a su instinto sexual, con anticipación al natural despertar de su libido. De manera general manifiesto, que este es un delito “primordialmente anti familiar”, y “lo comete el que usted menos cree”… ese respetable, ese que se precia de serlo, sí, ese de quien usted jamás lo esperaría si, ese lo comete – considero este actuar  como  propio del instinto  animal todavía en proceso de evolución – lo digo porque las estadísticas muestran que los violadores son “casi  siempre”: los padres, los padrastros, los abuelos, los sacerdotes , los profesores, las madres, las tías, los tíos,  los primos, el vecino, los mejores amigos, el señor de la tienda, etc. , etc,  en todos ellos hay un comportamiento común  y es que el delincuente – sujeto activo –  se gana la confianza del  niño o de la niña con regalitos, dulces o quien la creyera “supliendo muchas veces  la carencia de afecto del menor”, y una vez se le da, aparece la violación, violación esta que típicamente aumenta gradualmente iniciado con simples toques al cuerpo del niño; la pregunta obligada seria  ¿y bueno qué  hacer ?, lo primero considero es la generación de confianza entre padres e hijos, manifestándole al menor  con palabras y hechos que  tiene en el padre o en la madre un amigo en quien confiar, y que el niño sepa que podrá acudir a los padres pidiendo ayuda “sin que el padre lo regañe o castigue” y sobre todo “le crea” , no importando  lo que el niño le diga o le cuente , esto es fundamental, y lo llamo “crear confianza”, lo otro sería procurar  – y no es fácil  – interactuar con integrantes de células sociales sanas  permaneciendo alerta a señales tempranas que pudieran dar los niños cuando están en ambientes de  pre o de violación, y algunas son: El niño se vuelve agresivo, se vuelve temeroso, no desea ir algunas partes donde antes solía ir, se despierta por las noches llorando, pinta dibujos de conflictos o peleas, cambia los hábitos alimenticios, reúsa a un integrante de la familia, baja su rendimiento social y académico.

* Abogado e Ingeniero Electrónico:   melchortiradot@gmail.com

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