Con la llegada de la temporada seca y las fuertes brisas los incendios forestales se intensifican y ecosistemas como el bosque seco sufren la mayor pérdida de cobertura y biodiversidad. Por esto, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena -CORPAMAG, propendiendo por la conservación de todo el territorio, el recurso hídrico y su fauna y flora, promueve buenas prácticas en las comunidades para evitar incendios de origen natural o antrópico, que causa perturbaciones ecológicas en zonas urbanas o rurales.

Los incendios son de origen socio-natural y la causa está asociada a las prácticas del hombre que pueden ser intencionales o no intencionales. Se deben a descuidos que acaban siendo fatales, tales como, quemas no contraladas, dejar fogatas encendidas, arrojar colillas de cigarrillos encendidas, trabajos con maquinaria agrícola, accidentes en las líneas eléctricas, entre otros

Un incendio comienza por un pequeño descuido, se constituyen en una de las principales causas de pérdida de flora y endurecimiento del suelo, y como causas de ello se produce reducción en los volúmenes y calidad del agua en las vertientes, escasez de agua potable, contaminación atmosférica, degradación de los suelos, destrucción de los hábitats, exposición a las avalanchas, deslizamientos, entre otros. La mayoría de veces comprometen la vida de personas, animales e infraestructura.

Los incendios forestales en Colombia son más recurrentes durante los periodos secos anuales, por lo tanto, el área y la frecuencia de afectación tienen un incremento en forma notoria, en especial en las regiones Caribe, Andina y Orinoquia, afectando páramos, bosques húmedos andinos y en el departamento importantes zonas de bosque seco.

PREVENCIÓN Y CONTROL DE INCENDIOS FORESTALES

Por lo tanto, para evitar los efectos tan devastadores de los incendios forestales, es fundamental sensibilizar y educar sobre buenas prácticas tanto a las comunidades rurales como urbanas. En este sentido tenga en cuenta:

-Utilizar la técnica del tumba y pudre: La roza, tumba y quema son unas de las prácticas ambientales que generan mayores impactos negativos sobre los ecosistemas. Por eso el uso del tumba y pudre se convierte en excelente técnica que  consiste en evitar las quemas de suelos para preparar el terreno para cultivos, en este caso, la buena práctica es cortar vegetación y esparcirla sobre el terreno que se pretende cultivar, para que así dicho material vegetal se pudra y allí deje sus nutrientes. Esta estrategia tiene como fin mejorar no sólo los suelos sino también las cosechas que de allí broten, evitando así la quema y apoyándose en esta estrategia, los suelos tendrán los nutrientes necesarios para sus cosechas.

 -Construir guardarrayas: Aunque la autoridad ambiental prohíbe las quemas, en especial durante las épocas secas, es importante que recuerde que el uso de barreras cortafuego o guardarrayas para separar extensas zonas de bosques o matorrales inflamables es una opción para reducir el riesgo de que un fuego se propague a grandes superficies. Por ello, los agricultores al abrir la guardarraya para realizar el cercado, debe hacer la limpieza a un metro de cada lado, esto evitará la compilación y posterior quema del material.

Otras de las buenas prácticas agrícolas que evitan los incendios forestales, son: realizar un adecuado manejo integrado de plagas y enfermedades, manejo de corredores biológicos, encerramiento de ojos de agua y zonas de conservación, implementar sistemas agroforestales y manejo de compostajes a base de estiércol de animales, entre otras.

De igual forma, otras medidas necesarias que deben emplearse para evitar la propagación e incremento de focos son:

-Restringirse de realizar quemas agrícolas adicionales, fogatas y cualquier actividad que pueda generar incendios forestales.

 -No arrojar en zonas secas residuos que puedan iniciar el fuego.

-No arrojar fósforos ni cigarrillos que puedan generar incendios en las zonas rurales o cerca de bosque en reserva.

 -Cumplir con las restricciones para acceder a zonas en protección o conservación.

 .Y pedir ayuda de inmediato si el fuego se sale de control, dando aviso a las autoridades competentes y los brigadistas forestales de su comunidad.

EFECTOS DE LOS INCENDIOS FORESTALES

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, recalca que, en nuestro país, parte de los efectos de los incendios forestales son la pérdida de los recursos boscosos, el incremento de la deforestación, disminución de la diversidad de fauna y flora del bosque, el debilitamiento de la vegetación predisponiéndola al ataque de plagas y enfermedades.

Se ve altamente impactada en la biodiversidad, pues con los incendios forestales se afectan con mayor velocidad los seres vivos y los patrones naturales que la conforman, se tiene alteraciones a los ecosistemas a los recursos genéticos y a sus interacciones, que posteriormente son difíciles de recuperar en tiempo y en dinero.

Además de efectos sobre el aire que son inmediatos y visibles por la disminución de la visibilidad dificultando el transporte terrestre y aéreo, el humo y las partículas incandescentes producto de los incendios forestales generan sobrecalentamiento del aire, contribuyendo a la contaminación.

LAS ZONAS AFECTADAS EN EL MAGDALENA

En el Magdalena, los incendios forestales concentran especial atención en los Parques Nacionales Naturales Ciénaga Grande de Santa Marta e Isla de Salamanca, en estribaciones de la Sierra Nevada las conflagraciones han ocasionado afectaciones en cientos de hectáreas de bosque seco.

La mayoría de los municipios del Magdalena son susceptibles a los incendios de la cobertura vegetal, existiendo un peligro latente de que un evento físico de origen natural, o causado y/ inducido por la acción humana de manera accidental, se presente con una severidad suficiente para causar pérdidas de vidas, lesiones y otros impactos, así como también daños y pérdidas en los bienes, la infraestructura, los medios de sustento, la prestación de servicios y los recursos ambientales.

LAS PROHIBICIONES

Está prohibido en todos los municipios y en el área rural del Distrito de Santa Marta en temporada seca, la práctica de quemas a cielo abierto para la preparación del suelo en actividades agrícolas, el descapote del terreno en actividades mineras, recolección de cosechas o disposición de rastrojos y realización de fogatas con fines recreativos.

Recordemos que los ecosistemas, la flora y la fauna son importantes para preservar la vida en el planeta, si bien, cumplen con funciones principales como son la de albergar la mayor biodiversidad y ejercer múltiples regulaciones, entre ellas la climática; por ello es necesario que tomemos conciencia y evitemos toda práctica que pueda poner en riesgo de fuego las zonas de cobertura vegetal que rodean nuestro Departamento.

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